Descubre la magia medieval: Los 14 pueblos medievales más hermosos de España

Escrito por Revista hoteles diferentes y originales

En España existen muchos pueblos medievales gracias a la historia que durante más de mil años, desde los siglos V al XV, el periodo del medievo dejó una profunda influencia en nuestro país, la cual perdura en numerosos municipios en la actualidad. Desde el norte hasta el sur y de este a oeste, encontramos pueblos medievales de una belleza extraordinaria, que se convierten en la opción perfecta para una escapada.

En la actualidad, estos encantadores pueblos han trascendido las estrechas callejuelas y se han convertido en auténticos conjuntos históricos fortificados. Sus plazas empedradas, iglesias milenarias y robustas murallas testimonian su importancia en siglos pasados. Estas pequeñas joyas medievales de España no solo destacan por su invaluable patrimonio cuando vemos joyas en forma de hoteles castillo, sino también por su exquisita gastronomía, sus singulares juderías y sus imponentes bastiones que envuelven todo a su alrededor. Descubrir estos tesoros es un viaje en el tiempo que merece la pena emprender en cada pueblo medieval de la geografía española.

Los 14 pueblos medievales más bonitos de España

En España, los pueblos medievales son auténticas joyas históricas que nos transportan a una época fascinante. Estas encantadoras localidades, con su arquitectura de siglos pasados y calles empedradas, ofrecen un viaje en el tiempo hacia la Edad Media. En cada rincón se respira historia, con imponentes castillos, iglesias góticas y murallas que aún se mantienen en pie. Estos pueblos medievales son verdaderos tesoros culturales, donde es posible imaginar la vida de antaño y disfrutar de una atmósfera única y encantadora. Sumérgete en el encanto de los pueblos medievales españoles y descubre un legado medieval que sigue cautivando a los visitantes en la actualidad.

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Hoy te vamos a enseñar la selección de pueblos medievales que hemos hecho partiendo del ranking de ‘National Geographic‘ sobre pueblos medievales hermosos de España. Seguro que los vas a disfrutar como un Rey.

Pueblo medieval de Cuéllar (Segovia)

Cuéllar, un histórico enclave en la provincia de Segovia, alberga un rico patrimonio monumental que cautiva a sus visitantes. Además de su imponente castillo y los tramos conservados de las murallas, destacan varios templos de estilo mudéjar. En la parte más alta del casco antiguo, con extensos pinares como telón de fondo, se encuentra el restaurado Castillo de Cuéllar, una construcción original de los siglos XV y XVI. Con su aspecto palaciego, incluye un hermoso Patio de Armas de estilo renacentista.

Cuéllar es conocido por sus numerosas iglesias y conventos. En la encantadora iglesia de San Martín, un templo del siglo XII, se encuentra el Centro de Interpretación del Arte Mudéjar, que ofrece una visión enriquecedora tanto del pueblo como de los ejemplos de arte mudéjar dispersos por toda la provincia. Durante un paseo por sus calles, también se pueden admirar otros templos destacados, como las iglesias de San Andrés y San Esteban, ambas del siglo XIII. Esta última cuenta con sepulcros gótico-mudéjares decorados con delicadas filigranas.

En la irregular y pintoresca Plaza Mayor de Cuéllar, que se encuentra en una ligera pendiente, se alzan el Ayuntamiento y otra iglesia notable, la de San Miguel, que guarda en su interior retablos barrocos de gran belleza.

Cuéllar se presenta como un auténtico tesoro monumental en la provincia de Segovia. Sus imponentes construcciones, sus iglesias cargadas de historia y su encanto medieval hacen de este lugar un destino único para los amantes del patrimonio arquitectónico y cultural.

Pueblo de Sanabria (Zamora)

La capital de la comarca de Sanabria es un pueblo encantador que ha ido ganando atractivo turístico debido a su singular belleza y su cercanía al Parque Natural del Lago de Sanabria, rodeado de exuberantes bosques de robles y castaños. Este pueblo, declarado Conjunto Histórico-Artístico, floreció durante la Edad Media como un enclave estratégico en la ruta hacia tierras portuguesas.

Uno de los elementos más destacados de su patrimonio es el imponente Castillo, que domina el paisaje del pueblo. Sus casas con aleros, galerías y balcones de madera, junto con los techos de pizarra que parecen ascender como escalones hacia la fortaleza, crean una estampa pintoresca. Construido a partir del siglo XV, este castillo se destaca como uno de los recintos fortificados mejor conservados en la provincia de Zamora. Su sólida estructura defensiva, adornada con ventanales abiertos en uno de sus laterales, le confiere un aspecto palaciego. En el centro de la fortaleza se destaca una elegante Torre del Homenaje, que actualmente alberga la Casa de la Cultura, una biblioteca y un pequeño museo. Además, en las cercanías se pueden visitar la ermita barroca de San Cayetano y la iglesia de Nuestra Señora del Azogue, que posee elementos de origen románico.

La vida en este pueblo gira en torno a la animada Plaza Mayor, presidida por un elegante edificio del siglo XV que cumple la función de Ayuntamiento en la actualidad. Este lugar es el corazón de la actividad social y cultural de la comunidad local. Pasear por sus calles empedradas y admirar la arquitectura tradicional es sumergirse en la historia y el encanto de este pueblo medieval.

Con su carácter distintivo y su valioso patrimonio histórico, cultural y arquitectónico, el pueblo de Sanabria se convierte en un destino irresistible para los amantes de la historia y la belleza tradicional.

Calatañazor el pueblo medieval de Soria

Situado en lo alto de una colina desde la cual se puede contemplar el curso del río Abión, se encuentra el encantador pueblo de Calatañazor en la provincia de Soria. Este pueblo soriano ha conservado en excelente estado su arquitectura tradicional y un trazado urbano que se asemeja mucho a cómo era durante la Edad Media. Sus calles empedradas están bordeadas por casas de muros de piedra, con balcones, vigas, ventanales y salientes de madera.

Calatañazor adquirió gran importancia durante la época de la Reconquista, ya que se encontraba en la frontera entre los territorios musulmanes y cristianos. Pasó a la historia por ser el lugar donde las tropas de Almanzor fueron derrotadas, dando origen a la famosa frase «Calatañazor, el lugar donde Almanzor perdió el tambor». Con una única calle principal, que conecta la Plaza Mayor con la base del castillo, el pueblo invita a explorar sus encantos a un ritmo tranquilo.

Entre sus atractivos se encuentra la iglesia románica de Nuestra Señora del Castillo, la ermita de la Soledad y, en las afueras, la Reserva Natural del Sabinar de Calatañazor. Estas son propuestas ideales para descubrir el lugar a un ritmo pausado, disfrutando de su rica historia y su entorno natural.

Calatañazor se presenta como un tesoro medieval en la provincia de Soria, invitando a los visitantes a sumergirse en su encanto y a disfrutar de la atmósfera única que emana de sus calles empedradas y su arquitectura tradicional. Un lugar donde el pasado cobra vida y donde cada rincón revela historias fascinantes.

SOS del Rey Católico, un clásico de los pueblos medievales

Sos del Rey Católico, un hermoso y singular pueblo medieval ubicado en la comarca de las Cinco Villas en Zaragoza, destaca por su encanto y su valioso patrimonio monumental, el cual se ha beneficiado del aislamiento en el que vivió durante un tiempo. Atrapado dentro de los límites de sus murallas, este pueblo lleva el nombre del lugar donde nació en 1452 el futuro esposo de Isabel de Castilla.

El acceso al pueblo se realiza a través de un imponente portalón que conduce a la Plaza de la Villa, donde se conservan bellos edificios de la arquitectura civil aragonesa del siglo XVI. Un pasadizo abovedado conduce a la iglesia de San Esteban, que presenta un aspecto fortificado y está adosada a una torre del antiguo bastión. Al recorrer las pintorescas callejuelas flanqueadas por casas señoriales, se pueden descubrir otros monumentos de interés, como el Parador de Turismo, ubicado en un antiguo palacio de la seda, la iglesia de San Martín de Tours, de estilo tardorrománico, y varias ermitas dispersas por los alrededores.

Sos del Rey Católico se presenta como un verdadero tesoro medieval en la provincia de Zaragoza. Su historia y su arquitectura se entrelazan para ofrecer una experiencia fascinante a los visitantes. Un paseo por sus calles empedradas es como retroceder en el tiempo, sumergiéndose en un entorno encantador donde cada rincón cuenta una historia.

Castro Calderas (Ourense)

En la comarca de Terra Calderas, en la provincia de Ourense, se encuentra la encantadora villa de Castro Caldelas, dominada por un imponente castillo. El paisaje está salpicado por un conjunto de casas de piedra, muchas de ellas encaladas, que exhiben galerías y corredores abovedados. El bastión del siglo XVI aún se yergue majestuoso en el casco histórico, con sus robustas murallas y las imponentes torres del Reloj y del Homenaje.

El edificio del Ayuntamiento, de una belleza destacable, comparte espacio con una biblioteca, un pequeño auditorio y una sala de exposiciones que alberga piezas etnográficas y paneles informativos sobre la arquitectura tradicional de la Ribeira Sacra gallega. La plazoleta de O Prado, en el corazón de Castro Caldelas, ha sido durante siglos el lugar donde se celebra el animado mercado semanal.

El santuario neoclásico de los Remedios, en la actualidad una parroquia, también alberga un pequeño museo de arte sacro. Al norte de la localidad, se puede acceder a varios miradores debidamente señalizados que ofrecen vistas impresionantes del grandioso Cañón del Sil.

Castro Caldelas se presenta como un destino que cautiva de los pueblos medievales por su imponente patrimonio arquitectónico, su historia y su belleza natural. Un lugar donde el pasado se mezcla armoniosamente con la vida cotidiana, invitando a los visitantes a explorar y maravillarse con su encanto.

Almodóvar del Rio (Córdoba) un pueblo medieval andalúz

Almodóvar del Río, situado al oeste de la ciudad de Córdoba, es un pueblo encantador que se destaca por su imponente castillo, visible desde varios kilómetros a la redonda. Aunque la fortaleza tiene sus orígenes en el siglo VIII, su apariencia actual se debe a las reconstrucciones realizadas durante la época de la Reconquista. La torre más impresionante es la del Homenaje, donde los vasallos rendían homenaje a su rey, como se muestra en una representación animada. Desde la azotea se puede disfrutar de una vista magnífica de este pueblo de casas blancas y de la extensa campiña que se extiende hasta el horizonte, atravesada por el río Guadalquivir.

Pero Almodóvar del Río es mucho más que su imponente fortaleza. En el pueblo también se pueden descubrir otros tesoros arquitectónicos, como la iglesia de la Inmaculada Concepción, construida en el siglo XV, y la Casa Señorial de los Natera, datada en 1777, que actualmente alberga el Ateneo Popular, una institución fundada en 1925 para promover la cultura entre la población. La Capilla del Hospital de la Caridad, que fue convento en el pasado, es otro edificio destacado, datando del siglo XVI y siendo el más antiguo de carácter religioso en Almodóvar. Además, se encuentran la Ermita del Rosario y San Sebastián, así como el antiguo Ayuntamiento del siglo XVII, que actualmente funciona como biblioteca.

El pueblo también cuenta con varios museos de gran interés, como la Colección Etnográfica Ángel Estévez, el Museo Arqueológico Municipal y la Colección de Máquinas de Coser y Carteles Taurinos, que ofrecen una mirada fascinante a la historia y la cultura de la región.

Almodóvar del Río es una auténtica joya histórica en la provincia de Córdoba, que combina la imponencia de su castillo con una rica oferta cultural y arquitectónica. Un lugar que invita a sumergirse en su pasado y disfrutar de su encanto medieval.

Frías (Burgos) y su muralla medieval

Con el paso de los siglos, la localidad burgalesa de Frías seguirá enorgulleciéndose de ser considerada la ciudad más pequeña de España, lo cual la convierte en uno de los pueblos más singulares del país. Este distintivo, otorgado en el siglo XV por orden del rey Juan II de Castilla, va más allá de ser un simple eslogan turístico. Es una evidencia palpable, especialmente cuando se atraviesa poco a poco su inconfundible puente medieval sobre el río Ebro. En la cima, aguarda una ciudad tan bien amurallada que apenas ha sufrido cambios en su aspecto a lo largo de los siglos, y explorarla implica simplemente no perderse ningún rincón.

Por supuesto, en cualquier lista de lugares imprescindibles para los viajeros y amantes de lo rural, no debería faltar el encantador castillo de Frías, su preciosa iglesia de San Vicente Mártir y las casas colgantes que lo caracterizan. No muy lejos de allí, también aguardan otras sorpresas, como la pintoresca ermita de Santa María de la Hoz, ubicada junto a la encantadora cascada de Tobera.

Frías se presenta como un pueblo con un encanto especial en la provincia de Burgos. Su historia, su arquitectura y sus maravillas naturales se combinan para ofrecer una experiencia única a quienes lo visitan. Un lugar donde el tiempo parece detenerse, invitando a sumergirse en su belleza y disfrutar de su atmósfera mágica.

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Laguardia (Álava) el pueblo medieval con olor a vino

Al acercarse a la capital de la Rioja Alavesa, Laguardia, en la mente surgen muchos conceptos: el vino, las colinas, las modernas bodegas que se asoman en sus tierras e incluso el desafío que plantean sus tejados y campanarios a la majestuosa Sierra de Cantabria.

Hoy en día, sus murallas apenas se destacan, ya que la mayoría ha sido reemplazada por casas adosadas al antiguo muro. No obstante, sus puertas perduran, especialmente las de Páganos, Carnicerías y San Juan, que se convierten en verdaderos portales a otra época. Adentrarse en el corazón de Laguardia es caminar por un pueblo medieval con estrechas callejuelas que conducen a auténticas joyas góticas, como la Iglesia de Santa María de los Reyes, junto a la cual sorprende la imponente torre Abacial, la fortificación más destacada que aún se conserva en este pintoresco pueblo.

Laguardia invita a sumergirse en la historia y a disfrutar de su encanto de pueblo medieval. Las callejuelas empedradas, las casas con siglos de historia y los rincones pintorescos transportan a los visitantes a tiempos pasados en estos pueblos medievales. Además, la localidad es famosa por su tradición vinícola, ofreciendo la oportunidad de explorar bodegas y disfrutar de exquisitos vinos. Laguardia es un verdadero tesoro en Álava que combina historia, cultura y el placer de la buena mesa.

Pueblos medievales: Castellar de la Frontera (Cádiz)

El nombre de Castellar de la Frontera es un encantador pueblo medieval gaditano desempeñó un papel estratégico durante las Guerras de Granada en el siglo XV. Su principal símbolo es, sin duda, la fortaleza nazarí del siglo XII, que tras la Reconquista se convirtió en el palacio de los Condes de Castellar.

Castellar de la Frontera resguarda dentro de sus murallas una pequeña villa que ha conservado su esencia desde la época andalusí. Sus estrechas callejuelas, casitas encaladas y alguna que otra rendija ofrecen una imagen casi inalterada a lo largo del tiempo. El principal atractivo se encuentra en su interior, donde se puede disfrutar de la sensación de haber retrocedido en el tiempo.

Además, desde algunos rincones privilegiados, se puede contemplar una vista panorámica del condado gaditano. Castellar de la Frontera invita a perderse entre sus calles empedradas y descubrir cada rincón de su legado histórico. Es una verdadera joya que permite sumergirse en la historia y apreciar la belleza de una localidad que supo mantener su encanto a lo largo de los siglos.

Pueblo Medieval de Olivenza (Badajoz)

Hasta el año 1801, esta encantadora ciudad no pasó a formar parte definitivamente de España, ya que durante siglos fue objeto de disputa y cambio entre ambas coronas. Esta singularidad se manifiesta en dos magníficas evidencias que la hacen única de entre los pueblos medievales.

La primera evidencia de esta dualidad histórica se encuentra en las imponentes murallas y defensas que se erigieron como resultado de las tensiones vividas. El castillo templario de Olivenza es un claro ejemplo de ello, un bastión que a lo largo de los siglos fue ampliándose y acompañándose de poderosas atalayas. Su presencia es testimonio de la importancia estratégica que tuvo para la región.

La segunda evidencia de esta fusión cultural se aprecia en la arquitectura de la ciudad. Entre murallas y arcos, Olivenza ha incorporado lo mejor del arte castellano y portugués, creando un mestizaje arquitectónico único. Edificios imprescindibles como el Ayuntamiento reflejan esta fusión, combinando elementos de ambas tradiciones en una armonía cautivadora.

Olivenza invita a sumergirse en su historia y disfrutar de esta fusión de culturas que se respira en cada rincón. Es un lugar donde el pasado cobra vida a través de su impresionante patrimonio arquitectónico. Visitar esta ciudad en Badajoz es adentrarse en una experiencia enriquecedora que permite apreciar la huella dejada por dos grandes civilizaciones.

Pueblo Medieval Alquézar (Huesca)

Alquézar es una encantadora villa situada entre los impresionantes barrancos esculpidos por el río Vero y las grietas de la sierra de Guara. En lo más alto de uno de estos barrancos se alza su imponente castillo-colegiata.

Alquézar comenzó como un alcázar, de ahí su nombre, que desempeñó un papel clave en la defensa de la Barbitania durante la época del al-Ándalus. Con el tiempo, se convirtió en una próspera plaza católica. Su visita requiere apreciar tanto la panorámica como los detalles. Comienza con las impresionantes vistas de sus construcciones ocres al borde del abismo, para luego adentrarte en los callejones, plazas y ermitas que te envuelven.

El punto culminante del recorrido es la cima de la roca, donde se encuentra el mencionado castillo-colegiata. Este monumento se disfraza de baluarte defensivo para sorprenderte con un claustro trapezoidal adornado con alucinantes frescos. Perderse entre sus muros es sumergirse en la historia y disfrutar de la belleza artística que lo envuelve.

Alquézar es una joya de los pueblos medievales de España que combina la belleza natural de su entorno con el legado histórico y arquitectónico que alberga. Explorar este pueblo en Huesca es una experiencia única que te transporta a tiempos pasados y te deja maravillado con cada rincón que descubres.

Pueblos medievales: Trujillo (Cáceres)

Trujillo, en la provincia de Cáceres, otro de esos pueblos medievales que es de rigor visitar. Destaca la entrada a su exuberante Plaza Mayor, donde se destacan la imponente iglesia de Santa María, la estatua dedicada a Francisco Pizarro y el majestuoso palacio de la Conquista. Esta estampa renacentista nos transporta a la época en que la localidad recibió las riquezas traídas de América por sus conquistadores. Sin embargo, una vez que se atraviesa esta impactante bienvenida en forma de ágora, se descubre una localidad de calles estrechas y una esencia medieval.

Poco a poco, mientras se esquiva algún edificio renacentista, se accede a las cavas que recuerdan los antiguos fosos del castillo, a las calzadas empedradas y a descubrimientos sorprendentes. Entre ellos se encuentra la Torre Julia, de estilo románico y curiosamente adornada con el escudo del Athletic de Bilbao, un toque moderno de los restauradores. También se destaca el imponente castillo, una fortificación que no solo impresiona por su tamaño, sino también por sus vistas panorámicas. Este castillo ha sido escenario de películas que encontraron en Trujillo un parecido con la Granada nazarí y los tiempos de los Reyes Católicos.

Trujillo es una fusión fascinante entre el esplendor renacentista y la esencia medieval. Sus calles estrechas y empedradas, sus cavas que guardan la historia de antiguos fosos y su imponente castillo nos transportan a épocas pasadas. Visitar esta localidad es perderse en la riqueza de su patrimonio arquitectónico y revivir los momentos históricos que la marcaron.

Sigüenza (Guadalajara) otro de los pueblos medievales

Sigüenza, ubicada en la provincia de Guadalajara, es un autentico pueblo medieval. Sin importar desde dónde se acerque uno, lo primero que cautiva de su horizonte es su imponente castillo. Contemplarlo desde lejos es la mejor manera de comprender la importancia que esta localidad tuvo durante la Edad Media, y también es la forma ideal de trazar un recorrido. Con el castillo como objetivo final, Sigüenza va revelando poco a poco sus tesoros.

La catedral, que todavía muestra las cicatrices y características de las guerras pasadas, guarda en su interior una de las esculturas góticas más preciosas: el Doncel. Después, la Plaza Mayor empedrada se presenta con soportales que la rodean, y sus arcos, como la Puerta del Hierro o el Portal Mayor, parecen inexpugnables. A medida que se adentra por las estrechas calles, estas se vuelven cada vez más empinadas y evocan una sensación añeja. Y al final del recorrido, no podía faltar el baluarte de la ciudad, hoy convertido en Parador Nacional. Aunque ahora se use para el disfrute y el placer, aún mantiene su apariencia inexpugnable.

Sigüenza tiene un lugar destacado dentro de estos maravillosos pueblos medievales. Desde su castillo hasta su catedral, su Plaza Mayor y sus callejuelas empedradas, cada rincón transporta a tiempos pasados. Visitar esta localidad es sumergirse en su historia y apreciar su arquitectura única que se ha conservado a lo largo de los siglos.

Albarracín (Teruel)

Albarracín, situado en la provincia de Teruel, se distingue desde lejos por su perfil fortificado y se encuentra rodeado por las aguas del río Guadalaviar. Ubicado en la cima de un peñasco a más de 1.100 metros sobre el nivel del mar, sus calles serpentean a lo largo de la complicada topografía, entre casas construidas con entramados de madera y barro. Con raíces que se remontan a la época celta y romana, Albarracín debe su nombre a la presencia musulmana que se extendió durante casi un siglo, hasta el siglo XII.

Al recorrer sus murallas, se puede disfrutar de las magníficas vistas que ofrece el pueblo. Es recomendable detenerse en la Plaza Mayor y recorrer la calle de la Catedral, que constituyen el centro histórico de la ciudad. Las estrechas calles empedradas y las casas tradicionales transportan a los visitantes a través de la historia y la arquitectura de Albarracín. Cada rincón del pueblo muestra el encanto de su pasado medieval y la influencia de las diversas culturas que lo han habitado a lo largo de los siglos.

Albarracín es un verdadero tesoro de los pueblos medievales que combina la belleza natural de su entorno con el legado histórico de sus calles y edificios. Es un lugar ideal para los amantes de la historia, la arquitectura y la tranquilidad, ya que conserva su esencia medieval de manera excepcional.

Pueblos medievales de España más bonitos: conclusión

En resumen, cada pueblo medieval de España ofrecen una experiencia inolvidable para aquellos que buscan sumergirse en la historia y la belleza arquitectónica. La combinación de calles adoquinadas, casas de piedra y fortalezas centenarias crea un ambiente mágico que transporta a los visitantes a épocas pasadas. Ya sea disfrutando de la gastronomía local, explorando sus monumentos o simplemente paseando por sus estrechas callejuelas, estos pueblos ofrecen una escapada ideal para los amantes de la historia y la belleza arquitectónica. Si buscas una experiencia única y enriquecedora, no puedes perderte la oportunidad de visitar los pueblos medievales más bonitos de España.

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